El email marketing sigue siendo uno de los canales digitales más rentables para cualquier negocio digital.
Sin embargo, enviar correos si nadie los abre no sirve de nada, ya que los suscriptores nunca verán el contenido que les envías.
De hecho, muchas marcas se centran solo en el cuerpo del mensaje y olvidan lo primero que vemos los usuarios en la bandeja de entrada, que, además, es determinante: el asunto del mail.
Por eso queríamos escribir este artículo, para ayudarte a aumentar la tasa de apertura de los correos electrónicos que mandas en tus campañas, fundamental para mejorar tu conversión a través del email marketing.
Quédate por aquí, que lo vemos ya.
¿Qué es la tasa de apertura en email marketing?
La tasa de apertura en email marketing es el porcentaje de emails que han sido abiertos respecto al total de correos entregados. Esta métrica se utiliza para medir la eficacia de los elementos que el usuario ve antes de abrir el mensaje: el asunto del correo, el preheader y el remitente.
Es importante tener en cuenta que la tasa de apertura se calcula a partir de la detección de un píxel de seguimiento invisible, por lo que no siempre es una métrica 100% exacta.
Algunos clientes de correo bloquean este tipo de seguimiento, lo que puede hacer que la tasa real sea ligeramente superior a la que muestran incluso las mejores herramientas de email marketing.
Por tanto, aunque no es una métrica perfecta, sigue siendo una referencia para entender si tus campañas están despertando interés o terminan sistemáticamente en la papelera.
¿Cómo interpretar la tasa?:
- Una tasa de apertura elevada indica que el usuario reconoce tu marca, confía en ella y considera que el mensaje que va a leer merecerá su atención.
- Una tasa de apertura baja suele ser signo de una estrategia deficiente, ya sea porque la base de datos de usuarios está mal segmentada, los emails se envían a las horas incorrectas, los asuntos no son llamativos o un largo etcétera de posibles razones.
¿Cómo se calcula la tasa de apertura en email marketing?
Conocer la tasa de apertura es tan sencillo como calcular el porcentaje de correos que han sido abiertos respecto al total de correos enviados y que han llegado a la bandeja de entrada.
Básicamente:
Tasa de apertura (%) = (Emails abiertos ÷ Emails entregados) × 100
Esto significa que no se tienen en cuenta los correos rebotados (bounces), solo aquellos que han sido entregados con éxito.
Por ejemplo, si envías una campaña a 1000 personas, 950 correos se entregan correctamente y 285 usuarios abren el email, la tasa de apertura sería:
(285 ÷ 950) × 100 = 30 % de tasa de apertura
¿Qué se considera una buena tasa de apertura?
En general, una buena tasa de apertura en email marketing suele situarse entre el 20% y el 30%, aunque este dato puede variar según el sector, el tipo de audiencia y la calidad de la base de datos.
Así, nichos muy especializados o bases de datos muy segmentadas pueden alcanzar porcentajes más altos, mientras que listas más amplias suelen tener cifras algo menores.
Una tasa de apertura correcta indica que el asunto y el remitente generan confianza. A partir de ahí, el siguiente reto es convertir esas aperturas en clics mediante un contenido bien trabajado y orientado a la acción (CTA).
¿Qué factores influyen en la tasa de apertura de los mails?
Antes de pensar en mejoras, es importante entender qué elementos condicionan que una persona haga clic o no en el asunto del correo que recibe.
Asunto del correo
El asunto es el principal detonante de la apertura. Es lo primero que ve el usuario en la bandeja de entrada y, en muchos casos, el elemento que decide si el correo se abre o se ignora.
Un asunto claro, breve y enfocado en un beneficio concreto suele generar mejores resultados que uno genérico o excesivamente promocional. También influyen el tono, la longitud y el uso de un lenguaje alineado con el público objetivo.
Preheader o texto de vista previa
El preheader acompaña al asunto y lo refuerza. Su función es ampliar el mensaje o añadir un matiz que termine de convencer al usuario para abrir el correo.
Cuando se utilizan textos automáticos o poco relevantes, se desaprovecha una oportunidad para mejorar la tasa de apertura. Un buen preheader aporta contexto y refuerza el interés generado por el asunto.
Nombre del remitente
El remitente es un factor de confianza. Los usuarios abren correos de marcas o personas que reconocen y con las que ya tienen una relación previa.
Utilizar un nombre coherente y reconocible genera familiaridad en la bandeja de entrada y reduce la percepción de spam, lo que influye positivamente en la tasa de apertura.
Relevancia del mensaje para el suscriptor
Cuando el contenido de los correos no se adapta a los intereses del usuario, la tasa de apertura tiende a bajar con el tiempo.
Mediante la segmentación y la personalización, enviamos mensajes más relevantes, y eso aumenta la probabilidad de que el usuario considere que debe abrir el mail.
Frecuencia de envío
Enviar demasiados correos puede generar saturación y rechazo, mientras que una frecuencia demasiado baja puede hacer que la marca pierda visibilidad.
Por eso, lo mejor es encontrar un equilibrio adecuado para mantener el interés del usuario y evitar que deje de abrir los emails por hartazgo.
Momento de envío
El día y la hora en que se envía un correo influyen en su visibilidad en la bandeja de entrada. Así, enviar emails cuando el usuario está más activo aumenta las probabilidades de apertura.
Analizar datos y realizar pruebas ayuda a identificar los momentos más efectivos para cada audiencia.
Reputación del dominio y la entregabilidad
Si los correos no llegan a la bandeja de entrada principal, la tasa de apertura se verá afectada.
Mantener una buena reputación del dominio, cuidar la calidad de la base de datos y respetar las buenas prácticas de email marketing mejora la entregabilidad y, con ello, las posibilidades de apertura.
Cómo mejorar la tasa de apertura paso a paso
Ahora que hemos visto los principales aspectos relativos a la tasa de apertura, vamos con las estrategias que sirven para mejorar esta métrica.
1. Redacta asuntos claros, atractivos y orientados al beneficio
Como ya hemos dicho, el asunto es el principal factor en la tasa de apertura.
Para mejorarla, debes crear asuntos que sean fáciles de entender de un vistazo y que expliquen claramente qué va a ganar el usuario al abrir el correo.
Los asuntos demasiado genéricos o excesivamente promocionales suelen generar rechazo, pero aquellos que apelan a una necesidad real o despiertan curiosidad de forma honesta funcionan mejor.
El asunto dependerá de lo que ofreces en el contenido del mail, pero eso sí: evita siempre el clásico “Newsletter del mes”, funciona mucho mejor algo como “3 ideas para mejorar tus campañas esta semana” o “Cómo aumentar tus ventas sin invertir más presupuesto”.
Para crear asuntos que llamen la atención, es recomendable contar con la ayuda de expertos en copywriting.
2. Aprovecha el preheader como refuerzo del asunto
El preheader no debe dejarse al azar. Utilizar este espacio para ampliar la información del asunto o reforzar el beneficio principal ayuda a que el email destaque en la bandeja de entrada.
Un buen preheader puede ser el elemento decisivo para que el usuario se anime a abrir el correo.
Por ejemplo, si el asunto es “¿Estás cometiendo este error en tus emails?”, el preheader puede ser “La mayoría de marcas lo hacen y afecta a su tasa de apertura”. De este modo, el usuario recibe más contexto y aumenta la curiosidad por abrir el correo.
3. Utiliza un remitente reconocible y coherente
La confianza también influye en la tasa de apertura. Mantener un nombre de remitente constante y fácilmente identificable hace que el usuario reconozca rápidamente quién le escribe.
Los remitentes humanos o personalizados suelen generar más aperturas que los nombres genéricos o impersonales.
“Laura de (Nombre de tu marca)” o “Equipo (Nombre de tu marca)”, en vez de un info@empresa.com, ayuda a que el usuario identifique rápidamente quién le escribe y asocie el email a tu marca concreta, aumentando la probabilidad de apertura.
4. Segmenta la base de datos y personalizar los envíos
Cuanto más relevante es el mensaje para el usuario, mayor es la probabilidad de apertura.
Segmentar la base de datos según intereses, comportamiento o etapa del cliente sirve para enviar correos más alineados con las expectativas del suscriptor. La personalización no se limita al nombre, sino al enfoque completo del mensaje.
Si eres una consultoría de marketing digital, por ejemplo, es lógico que a usuarios interesados en email marketing les envíes un asunto como “Mejora la tasa de apertura de tus correos en 7 días”.
Pero a usuarios más centrados en redes sociales debes enviarle un “Cómo integrar el email marketing en tu estrategia de redes”.
5. Ajusta la frecuencia de envío
Debes encontrar un equilibrio en la frecuencia de envío de tus emails. Así, enviar correos con demasiada frecuencia puede saturar al usuario y reducir la tasa de apertura, mientras que una frecuencia demasiado baja puede hacer que pierda el interés o deje de reconocer la marca.
Se trata, en el fondo, de recordar al usuario tu presencia, pero sin resultar invasivo ni molesto.
Por ejemplo, pasar de un envío semanal a tres correos por semana puede provocar que los usuarios dejen de abrirlos. En cambio, mantener una frecuencia clara y constante, como un email semanal con contenido de valor, ayuda a que el usuario espere el correo y esté más predispuesto a abrirlo.
6. Optimiza el momento del envío
El día y la hora influyen en la visibilidad del correo en la bandeja de entrada. Analizar el comportamiento de la audiencia y probar distintos horarios permite identificar cuándo es más probable que los usuarios abran los emails.
Esta optimización puede suponer una mejora notable en la tasa de apertura.
Es decir, si sabes que tu audiencia pertenece a un nicho profesional, enviar emails un martes a las 9:00 de la mañana puede funcionar mejor que hacerlo un viernes por la tarde.
7. Realiza test A/B de forma continua
Como en todos los canales digitales, el test A/B es una de las estrategias más eficaces para mejorar las métricas.
Probando diferentes versiones de asuntos, tonos, longitudes o niveles de personalización descubrirás qué funciona mejor con cada audiencia y aplicarás esos aprendizajes a futuras campañas.
Prueba a enviar un asunto informativo como “Guía práctica para mejorar tu email marketing” frente a uno más emocional como “El error que está hundiendo tus campañas de email”. Analizando cuál obtiene más aperturas, puedes definir el tono que mejor funciona con tu audiencia.
8. Mantén una base de datos limpia y de calidad
Una base de datos con usuarios inactivos o desinteresados reduce la tasa de apertura media.
Elimina contactos que no interactúan y cuida la calidad de los suscriptores para mejorar la reputación del dominio y a aumentar la probabilidad de que los correos se abran.
9. Sé coherente con el valor ofrecido en cada envío
Cuando los usuarios saben que tus correos les aportan valor, están más predispuestos a abrirlos.
Mantén una línea editorial clara, cumple las expectativas creadas en envíos anteriores y evita el exceso de mensajes puramente comerciales.
Cuando el usuario aprende que tus correos le resultan útiles, abrirlos se convierte en un hábito y la tasa de apertura mejora de forma natural.
Recuerda: no hay conversión sin apertura.
Optimizando estos puntos en tu estrategia de email marketing, con la consecuente mejora de la tasa de apertura, ya podrás centrarte en el siguiente paso: el aumento del CTR dentro del cuerpo del mensaje.
Contar con una agencia experta en email marketing: la forma más eficaz de aumentar la tasa de apertura
Aplicando las estrategias que hemos visto mejorarás tu tasa de apertura, sin duda.
Pero la forma definitiva de conseguir resultados es contar con el apoyo de una agencia especializada en email marketing.
Trabajar con profesionales, como los que tenemos en Maktagg, te permite ir mucho más allá de la intuición y basar cada decisión en estrategia, datos y experiencia.
En Maktagg (donde además somos una agencia Partner con Klaviyo, una de las herramientas de email marketing más avanzadas) analizamos en profundidad a tu audiencia, definimos la frecuencia de envío adecuada, optimizamos los asuntos y preheaders, y realizamos tests continuos para detectar qué mensajes generan mayor interés en la bandeja de entrada.
Además, delegar el email marketing en profesionales te ahorra tiempo y recursos internos, así podrás centrarte en otras tareas (igual de) importantes para tu negocio.
En definitiva, si el email marketing es fundamental en tu estrategia digital (o quieres que empiece a serlo), ponte en contacto con nosotros y aumentaremos la conversión a través de uno de los canales más rentables para tu negocio.
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